La formación se organiza en tres ejes fundamentales que se interrelacionan para hacerse uno en la Psicomotricidad Relacional.

1. Formación teórica

La formación teórica pretende construir en cada un@ de los alumn@s la comprensión de los procesos madurativos del desarrollo humano desde una perspectiva holística. Desmenuzando y relacionando las redes que construyen estos procesos y el lugar específico y concreto del cuerpo que contiene la huella de lo vivido, desde donde se establece la comunicación.​

Su desarrollo se realiza a través de clases didácticas, combinando con la teoría de la práctica y dinámicas grupales que posibilitan la reflexión del hacer cotidiano, dando soporte a la construcción-asimilación de los aprendizajes.

Esta formación será abordada desde el propio equipo formador y especialistas a fines de nuestro planteamiento global e integral, de una forma multidisciplinar, dinámica y participativa, respetando el estilo de cada alumn@.

2. Formación vivencial

​​A través de un espacio-tiempo creado para vivenciar y compartir la propia construcción psicoafectiva relacional, se trata de tomar conciencia del tono y actitudes corporales a las que conlleva esta vivencia.

Se da la oportunidad de vivir ese niñ@ que somos en nuestro foro interno, aprendiendo a expresar, a identificar, a modular y encontrar nuevas maneras a partir de aceptar las existentes.

El buceo en nuestras propias actitudes de escucha-empatia, respeto, espera…, será lo que permitirá entender las propias y ajenas; También las de l@s niñ@s.

La vivencia de la experiencia vital, de la dinámica grupal, es una riqueza que nos devuelve a la comprensión y respeto a la diversidad y al placer de compartir.

3. Práctica personal

Esta práctica da su comienzo con la observación del trabajo de otros profesionales, para continuar con la puesta en marcha de su propia práctica profesional con el grupo de nin@s.

Progresivamente, en el proceso de integrar, fundiendo los tres ejes de la formación, tanto los contenidos teóricos como vivenciales son canalizados y aterrizados en la práctica profesional, en su grupo de niñ@s. Es este el contexto y proceso donde cada alumn@ va dando cuerpo a su práctica, apoyándose en los conocimientos que va adquiriendo tanto en el apartado teórico como en el vivencial.

Tanto en lo referente a la comprensión de los contenidos teóricos que emergen en las sesiones, como en las diferentes formas de expresión, manifestación y significado que tienen, en cada uno de los contextos y nin@s particulares. En consecuencia, creando y construyendo diferentes recursos y maneras personalizadas, de abordar tales manifestaciones y significados. A este espacio le denominamos decodificación simbólica o lectura de contenidos.

Esta práctica se acompaña de supervisión personalizada a dos niveles:

Elaboración y reflexión de la práctica profesional que se presenta al equipo formador, combinando la modalidad “in situ” y medios audiovisuales.

Elaboración, reflexión y exposición de la práctica profesional al grupo, para su decodificación simbólica y análisis grupal.

Esta tarea de supervisión, reflexión-elaboración, conlleva realizar una construcción teórica basada en el análisis de la práctica profesional personal y grupal. Asimilando y acomodando la teoría en la practica y construyendo la teoría desde la reflexión de la práctica profesional en la sala.