Importancia de la prevención

La Salud no es solamente ausencia de la enfermedad sino que es un estado de completo bienestar físico, psicológico y social.

Definición de la OMS 1946

La ciencia psicológica, educativa y médica, están hoy de acuerdo en que los primeros 6 años de vida de las personas son esencialmente importantes para la posterioridad en términos de salud o patología; es en la primera infancia donde se construyen los cimientos de la personalidad humana.

Si en cualquier etapa de la vida el concepto preventivo cobra un significado primordial, es indudable que en la etapa de 0 a 6 años, adquiere una importancia absolutamente significativa. Es en este tiempo cuando se instala, se perfila la base de la comunicación consigo mism@ y con el mundo. En un primer momento, para las criaturas el mundo se reduce al vínculo afectivo que le proporciona seguridad y aliento para su propio desarrollo, en un contexto de relación familiar y quien colabora con esta institución (familia extensa, escuela infantil etc.).

La característica fundamental de la infancia es la relación asimétrica entre la criatura y el adulto. La dependencia biológica de los primeros años de la vida hace a las criaturas absolutamente vulnerables. Es así que esta condición de vulnerabilidad y el contexto de relación con los adultos queridos (familia), se convierte en eje central del desarrollo madurativo donde se construye la criatura humana. Son estos los ingrediente y el contexto donde se fraguan los contenidos que nos marcarán de por vida. Para las criaturas humanas, desde su absoluta dependencia biológica, los adultos son indispensables.

Basándonos en esta primera declaración de las necesidades infantiles, de vulnerabilidad y dependencia para con sus adultos, encontramos la lógica con la que debemos construir la relación educativa, sanitaria o asistencial en el trato con la infancia.

Observamos que en la realidad social actual, la tendencia común, es la escolarización temprana. También hay que resaltar la medicalización de los primeros períodos de la vida: embarazo, parto, seguimiento sanitario de la infancia…

Cuestiones estas que nos obligan a tener más consciencia de lo delicado e importante que es la prevención en la primera infancia, y su gran influencia en el devenir psicológico de la persona, por lo que no da lo mismo quién y cómo realice esta función y este proceso de construcción del desarrollo humano.

Siguiendo con el conocido slogan de más vale prevenir que curar, nos parece imprescindible que los profesionales que se dedican a la infancia desde cualquier ámbito: -educación, sanidad, asistencia social-, conozcan en profundidad las auténticas necesidades del desarrollo humano y en consecuencia estén capacitados para construir la relación que requiere cada ámbito desde los parámetros mencionados. Buscando un buen apoyo en los pilares en los que se sustenta la seguridad del infante, consolidando y reforzando el primer vínculo afectivo, reconociendo y apoyando la función insustituible de las figuras parentales. Pudiendo construir la relación educativa, sanitaria, asistencial desde un sistema que acoge e integra el sistema familiar en el que está inmerso el infante.

Una vez situados los contextos y parámetros de las necesidades de la infancia, nos queda mencionar la gran importancia de la comunicación y el diálogo corporal; toda vez que en este período todo pasa por el cuerpo. Es aquí, en este punto, donde encontramos la gran utilidad de la psicomotricidad relacional; es nuestro propósito aportar a la formación de los profesionales que abordan la infancia.