Psicomotricidad relacional

La psicomotricidad relacional nos proporciona herramientas para poder comprender el juego de los niños y así poder acompañarles en la estructuración, recuperación e integración de su identidad.

La psicomotricidad relacional nace de la mano de Andre Laperre y la desarrolla en España Nuria Franc, aportándole una forma y concreción en el ámbito educativo. Formad@s en este encuadre, continuamos nuestra propia andadura con gran agradecimiento al legado que tenemos en nuestras manos y cuidando de él con mucho mimo.

es la RELACIÓN lo que vehiculiza la construcción de la Identidad Humana

La Psicomotricidad Relacional entiende la visión del cuerpo y la concepción del ser humano fundamentándose en que es la RELACIÓN lo que vehiculiza la construcción de la Identidad Humana, en los aspectos psico-afectivos, emocionales, físicos y cognitivos.

​Esto se produce en los primeros años de la vida en función de la relación vivida con los adultos que lo sostienen, posibilitando y preservando la construcción de un vínculo seguro en la consolidación de la confianza necesaria para abordar la apertura al mundo y su investigación. Este proceso de vida dará lugar a la construcción de la personalidad.

El proceso se realiza en un lenguage TÓNICO-CORPORAL

Dada la inmadurez biológica del ser humano, este proceso se realiza en el contacto CORPORAL adulto-bebé, en un lenguaje TÓNICO-CORPORAL, donde toda la comunicación se establece en el cuerpo. El cuerpo es el lugar único donde se vive toda la sensibilidad: la afectividad, la emoción, la relación con uno mismo y con el otro; lugar de placer, de deseo, de frustración y de angustia, de conocimiento y aprendizaje. En definitiva, lugar de interiorización y recuerdo de todas las emociones vividas por la criatura, en su relación con l@s otr@s, particularmente con las figuras parentales y sus sustitut@s adult@s.

La Psicomotricidad Relacional es una herramienta de trabajo que nos posibilita establecer la comunicación desde el código natural y propio de los niñ@s: la actividad y el juego espontáneo. En este lenguaje, l@s niñ@s transmiten los deseos, necesidades y conflictos que están viviendo. Es decir, todo lo que acontece en el cuerpo.

El abordaje de esta comunicación, atendiendo a las necesidades concretas de cada niñ@ y su momento evolutivo particular se realizará desde la implicación y disponibilidad corporal del adult@., siendo la simbolización lo que convierte el juego en la expresión personal, proyección imaginaria y mimesis que modula en un ajuste satisfactorio (acomodación, asimilación) entre la realidad exterior percibida y el mundo interior del niñ@.

Esta comunicación corporal, que precede al lenguaje oral, se compone de mediadores de la relación como el tono con el que establecemos los contactos, la postura, la voz, la mirada, el gesto, la sonrisa, el lenguaje, etc. Donde la escucha de un@ mism@ y del otr@, adquieren una importancia primordial en el acto educativo y la comunicación adult@-niñ@

¿Cual es la aportación de la PR al ámbito educativo e infancia en general?

El término educación, en su etimología semántica, significa “sacar a la luz”.

“Sacar a la luz”, expresarse en el mundo, eso que en lo más íntimo es un@. Desarrollarse en la relación social, primeramente en la relación madre-hij@, englobándose ésta en la familia, y a su vez, inmersa en la relación social : familia extensa, amig@s, vecin@s. Y en la realidad actual, con enorme importancia, la escuela, por lo común de la escolarización cada vez más temprana y generalizada en la infancia.

Es desde esta visión y en este contexto concreto que encontramos que la PR es una herramienta muy valiosa y útil para acompañar el desarrollo madurativo de las criaturas, creando ambientes seguros, donde los niñ@s puedan conocerse, pudiendo expresar –“sacar a la luz”- todo su mundo interno. Un mundo lleno de emoción que necesita ser aceptado, reconocido, escuchado y respetado por el entorno social donde vive la criatura.

La práctica de la PR nos ofrece la oportunidad de abordar el mundo emocional, esa realidad interna que es cada criatura, pudiendo servirnos de lo que acontece en esta práctica para establecer una comunicación personal adult@-criatura desde donde construir la vida del grupo, drenar los conflictos, y nutrir las necesidades psicoafectivas y cognitivas.